Solicitada publicada en la página 3
de los diarios La Nación y El Cronista Comercial el día
22 de marzo de 2005
LOS PUERTOS ARGENTINOS PARALIZADOS POR CONFLICTOS
GREMIALES
El Centro de Navegación, Institución
con más de 100 años de existencia desea expresar su
preocupación ante la falta de trascendencia que en la opinión
pública tienen los conflictos que paralizan a los puertos
argentinos y la ausencia de reacción y respuesta de las autoridades
nacionales para adoptar decisiones -que las normas legales facultan-
para solucionar en forma inmediata este tipo de situaciones.
En los últimos cuatro meses asistimos
perplejos a un método sistemático y perverso de resolución
de conflictos sectoriales, gremiales y otros que se disfrazan de
tales que, para ejercer presión y obtener éxito en.
sus reclamos, bloquearon los accesos al puerto o paralizaron los
servicios que permiten su funcionamiento sin importarles el daño
que causan a un sector vital para nuestra economía nacional,.
el comercio exterior argentino.
Estos conflictos nada tienen que ver con los
puertos y su operación, a continuación describimos
quienes los realizaron, duración y motivos:
- Bloqueo durante ocho días realizado
por el Sindicato Único de Fleteros de la República
Argentina - SUFRA - por el otorgamiento de la licencia nacional
habilitante.
- Paralización de las operaciones portuarias
por parte del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos - SOMU
- que decretó una medida de fuerza afectando el servicio
de remolque, por una discusión de encuadramiento gremial
de los empleados del Buque Casino en diciembre próximo pasado
por dos días, que se repitió en este mes durante 5
días, sumándose los Centros de Maquinistas Navales,
de Conductores Navales y Patrones Fluviales.
- Medida de fuerza de la Federación
Marítima, Portuaria y de la Industria Naval de la República
Argentina - FEMPINRA - efectuada el 10 de marzo paralizando las
terminales portuarias para modificar el encuadre gremial del personal
que trabaja en las mismas. '
Los conflictos expuestos además de dañar
la imagen de los puertos argentinos en el exterior, han ocasionado
pérdidas de varios millones de dólares al comercio
exterior, por las demoras que sufrió el desembarco de las
cargas de importación y el embarco de las cargas de exportación
de más de veinticinco buques afectados.
Estos hechos concretos repercuten directamente
en los costos, que en algunos casos se han incrementado al cancelar
cinco buques su escala en Buenos Aires, desviando la carga a otros
puertos de la región (Uruguay, Brasil y Chile), con los consiguientes
extra costos y mayores demoras para los importadores.
Exportadores e. importadores sufren las consecuencias,
los primeros ven peligrar los compromisos de entrega en los distintos
mercados, que pueden originar pérdidas económicas
y de clientes que con esfuerzo han conseguido. Los importadores
que esperan sus insumos para alimentar sus establecimientos fabriles,
los cuales corren el riesgo de detener su producción al ver
interrumpida su cadena logística de alimentación.
El productor y consumidor son directos perjudicados
por estos conflictos, pues unos recibirán menos por sus productos
o verán frustrados sus esfuerzos por exportarlos; y los segundos
porque serán quienes deberán soportar aumentos en
los precios.
La pérdida de fuentes de trabajo es
un riesgo cierto; al desviarse los buques a otros puertos de
la región no sólo encarecerán
nuestras exportaciones e importaciones, sino que en forma directa
e indirecta se perderán empleos que la operación de
los buques genera. Cada contenedor que pasa por el puerto moviliza
una importante cantidad de operarios, que en caso de no ingresar
el buque disminuirá el índice de ocupación,
favoreciendo a otros puertos de la región.
Finalmente deseamos expresar que utilizamos
esta forma de comunicación con el objeto que las Autoridades
y la comunidad comprendan cómo afectan estos conflictos la
economía nacional y en consecuencia el bienestar de los argentinos;
instamos a no utilizar a nuestros puertos como escenario para resolver
disputas que obedecen a cuestiones de luchas internas de los' sectores
gremiales, que por no ocurrir en la Plaza de Mayo suelen pasar inadvertidas.
FREE TRANSLATION
The Argentine Ports paralized by labor union conflicts
The Centro de Navegación, an institution
of over 100 years is concerned by the lack of reaction in the public
opinion regarding the labor conflicts which are paralyzing the Argentine
ports and the lack of response from the Authorities to adopt measures
- as empowered by the law - to immediately solve these kind of situations
In the last four months we witnessed in bewilderment
the systematic and perverse system of solving labor union conflicts,
and others, which in order to put pressure and attain success for
their demands, blocked the port accesses and paralyzed the services
that allow the port to function, without any concern for the damage
caused to a vital sector for our national economy: the Argentine
foreign trade.
These conflicts have nothing to do with the ports
and their operation. Following is a description of who staged these
conflicts, for what reasons and how long they lasted:
· Eight day picket staged by the Argentine
Union of Truck Drivers (SUFRA) in protest for the issuing of a national
license
· Paralyzing of the port operations by
the Maritime Workers Union (SOMU), which decreed a strike affecting
the towage sector following a discussion over the categorization
of employees of a floating casino, for two days in last December
and again this month for five days, also adhered to by the shipping
engineers, masters and river captains.
· Strike by the Argentine Maritime, Port
and Naval Industry Federation (FEMPINRA) which took place on March
10th paralyzing the port terminals aiming to modify the union status
of the terminal workers.
The above conflicts not only damaged the image
of the Argentine ports abroad but also generated several million
dollars in losses to the Argentine foreign trade, due to delays
in the discharging of import cargoes as well as the shipping of
exports in over 25 ships that were affected.
These hard facts have a direct impact on costs,
which in some cases increased when five ships were forced to cancel
their call to Buenos Aires, deviating the cargo to other ports in
the region (Uruguay, Brazil and Chile), with the related additional
costs and delays for the importers.
Exporters and importers suffer the consequences;
the former with the risk of not complying with their commitments
to deliver their goods on time abroad, and this may lead to economic
losses and even to lose hard earned clients. Importers waiting for
their raw materials to feed local industries risk stopping their
production lines due to a break in their logistic chain of supplies.
Producers and consumers are directly damaged
by these conflicts, as the former will receive less for their products
or will be frustrated in their efforts to export them, whereas the
latter shall have to pay higher prices.
The loss of jobs is a realistic risk, as ships
are forced to deviate to other ports in the region, and this will
not only make our exports and imports more expensive but also will
mean loss of jobs generated by the ship's operations. Each container
passing through our ports involves a number of workers, and if ships
don't call here the rate of employment will drop, benefiting the
other ports in the region.
Finally, we must say we use this means of communication
so that the authorities and the community understand how these conflicts
affect the national economy, and consequently the welfare of the
Argentine people. We urge labor unions not to use our ports as a
stage to solve their internal affairs, which go unnoticed as they
are not staged at Plaza de Mayo.
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